Del parecer al ser

Sáb, 23/10/2010 - 12:07 -- integralia

Cada vez son más los empresarios y empresarias que sitúan la Gestión Responsable y Sostenible en línea con otras herramientas de gestión ya consolidadas, el Plan Estratégico, la Gestión de Activos Intangibles, el Plan de Comunicación o la Certificación en Calidad.

No pretendo evangelizar, si a una agnóstica practicante se le permite “reutilizar” el término, a los/as apóstoles, otra vez, de las ciencias económicas y empresariales, a los/as gurús de las tendencias bursátiles, sobre la necesidad de interiorizar y exteriorizar actitudes  y comportamientos responsables.

La gestión responsable es como la bonhomía, voluntaria, las personas tenemos la posibilidad de elegir mantener, o no, un carácter y un comportamiento afable, honesto y respetuoso.

La Responsabilidad Social, la Sostenibilidad, son comportamientos que las empresas deciden, o no, incluir en su enfoque de gestión.

Parecer una empresa responsable es bueno para posicionar la marca, para ganar licitaciones de la Administración, para obtener resultados económicos, en suma.

Ser una empresa responsable es bueno porque, además de obtener un beneficio económico (legítimo para una empresa), contribuyes a cosas de tan poca importancia como el desarrollo de un mercado de trabajo justo y solidario, la inclusión social y económica de muchos/as, la calidad de vida de otros/as tantos/as y otras pequeñeces como que existan ríos y lagos en los que puedan, en el futuro, bañarse nuestros niños y niñas sin riego de mutaciones.

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