Los valores; cosas de tan poca importancia

Mar, 23/11/2010 - 10:07 -- integralia

“Vivir los valores en la empresa” es el título del ciclo de conferencias que el pasado martes 16 se inició en la Fundación Valentín de Madariaga organizado por Diversia Cultural, Civsem y la propia Fundación.

En esta primera conferencia, que se ha titulado “Por qué los valores en la empresa”, Miguel Ángel Velázquez, director del Civsem, Centro de Investigación en Valores Sociales y Empresariales del Grupo Leche Pascual, nos recordó la oportunidad que supone gestionar nuestras empresas en y por valores y competencias.

Hasta ahí todo dentro del normal discurso que impera en seminarios nacionales e internacionales, grados y postgrados, cursos y masteres, en versados/as y “tergiversados/as” que no es su antónimo pero que se ajusta a lo que quiero decir, discurso interiorizado por vocación o por márquetin.

Sin embargo, Miguel Ángel en una “conversación” magnífica, fue un poco más lejos y nos habló de metavalores y metacompetencias, es decir, de valores que generan valores y de competencias que generan competencias.

Nos refrescó el concepto de liderazgo insistiendo en él precisamente como metacompetencia, el/a líder lo es si es capaz de generar espacios de crecimiento para sí mismo/a pero sobre todo para los/as demás, de influir y no de mandar.

Nos contó la importancia vital del lenguaje y de la corporalidad, de cómo nuestro cuerpo y nuestra voz generan actitudes positivas y proactivas.

Y por último nos dejó un resumen de lo verdaderamente importante para las personas de su empresa; lenguaje, escucha, reflexión, juicio, emocionalidad, conversación y corporalidad, y una secuencia de actuación:

Observador             acción           resultados

Me recuerda a mi maestro en esto de los valores empresariales, Mariá Moreno, que me enseño hace tiempo una secuencia parecida:

Observar, Reflexionar  y Actuar para Transformar.

Mi impresión de estas jornadas, notable muy, muy alto: el presentador Mario Carranza, el ponente Miguel Ángel Velázquez, las entidades organizadoras, las instalaciones, y… ¡gracias, gracias, gracias!…. la duración, estaba previsto que empezase a las 9:30 y terminase a las 11:30, y efectivamente comenzó a su hora y terminó cuando el ponente entendió que había dicho todo lo que quería decir y los/as asistentes/as preguntamos todo lo que queríamos saber. Y aún sobraron 15 minutos.

No se puede pedir más. ¡Enhorabuena!

Estoy deseando asistir a la segunda conferencia de este ciclo que se celebrará el próximo 14 de diciembre y que se titula “Todos cabemos, todos aportamos”.

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